A 30 AÑOS DE SU PARTIDA
Genio, polémico, provocador, sus obras revolucionaron el tango tradicional incorporando, entre otras cosas, elementos del jazz y la música clásica. Astor Piazzolla nació en Mar del Plata, pero desde muy joven se trasladó a Nueva York, ciudad donde conoció el instrumento que lo acompañaría el resto de su vida. Obsequio de su padre, la práctica del bandoneón lo llevó a tomar clases con Alberto Ginastera y, más adelante, con la compositora y directora de orquesta francesa Nadia Boulanger. Así es como se crió en el Lower East Side de Manhattan, escuchando tango con los discos de Gardel y De Caro. 


En su juventud, Astor tocó y realizó arreglos para el bandoneonista y director Aníbal Troilo hasta que en 1944 decidió irse con el grupo de Francisco Fiorentino. Durante 1946 hasta 1949 trabajó para el sello Odeón con su orquesta independiente, Aldo Campoamor, Fontón Luna y Héctor Insúa como vocalistas. Durante los años 50, Piazzolla ya componía y arreglaba por encargo para las formaciones más prestigiosas. 

Para responder a las críticas de los tangueros de la guardia vieja, Astor sostenía que lo suyo era la "música contemporánea de Buenos Aires". Sin embargo, resultaba difícil que las estaciones de radio difundieran su obra. Recién en sus últimos años fue reivindicado por intelectuales, jazzistas y músicos de todo el mundo.

Hacia 1955 formó el Octeto de Buenos Aires integrado por Leopoldo Federico, Enrique Mario Francini, Hugo Baralis, Atilio Stampone, Horacio Malvicino, José Bragato y Hamlet Greco; dispuestos a "encender le mecha de un escándalo nacional". Pero en 1958 se marchó a los Estados Unidos donde grabó dos discos que denominó de "jazz-tango". En 1959, durante una actuación en Puerto Rico, recibió la noticia de la muerte de su padre y así Astor volvió a Nueva York para componer una sentida despedida, su obra célebre: Adios Nonino.

En 1960 formó la agrupación Quinteto Nuevo Tango y el Nuevo Octeto en 1963. Su consagración se daría a partir en aquellos años de Edmundo Rivero y Horacio Ferrer. Pero en el 73 un infarto lo obligó a reducir su actividad. En este tiempo formó el Conjunto Electrónico integrado por bandoneón, piano eléctrico o acústico, órgano, guitarra, bajo eléctrico, batería, sintetizador y violín. Un año más tarde Libertango le otorgó un gran éxito en Europa.

Durante 1985 Piazzolla fue nombrado Ciudadano ilustre de Buenos Aires y obtuvo el Premio Konex de Platino como el mejor músico de tango de vanguardia de la historia en Argentina. Tras viajar a los Estados Unidos y grabar en el Central Park junto a la Orquesta de St. Luke's, dirigida por Lalo Schifrin, debió ser operado del corazón. Dos años más tarde se descompuso en París siendo trasladado a Buenos Aires donde falleció el 4 de julio de 1992 a los 71 años.

Fanático de Pugliese, colaboró realizando música de películas, conoció a Carlos Gardel, grabó con Gerry Mulligan y en sus últimos diez años escribió más de 300 tangos. Su vasta obra y su legado hacen que hoy, a treinta años de su desaparición física, esté más presente que nunca. 

 

 

 

 

Últimas notas de "Música"

Gracias Vangelis

Música

Por: Leticia Valdes - 20/05/2022

Recordamos a Evángelos Odysséas Papathanassíou, más conocido como Vangelis, a través de sus extraordinarios sonidos.

Lo esencial es invisible

Música

Por: Zivals - 20/04/2022

La banda de Luis Alberto Spinetta, Héctor “Pomo” Lorenzo y Carlos “Machi” Rufino vuelve con un material inédito grabado en vivo durante dos shows en el Teatro Coliseo.